"Lucas entra en una sala amplia, iluminada por el sol poniente. Una mujer de pelo gris está sentada detrás de un escritorio. Lleva gafas. Le pregunta:
-¿Qué desea?
-Me gustaría llevarme algún libro.
La mujer se quita las gafas y mira a Lucas.
-¿Llevarse libros? Desde que estoy aquí, no ha venido nunca nadie a llevarse libros.
-¿Está aquí desde hace mucho tiempo?
-Dos años. Estoy encargada de poner orden. Debo seleccionar las obras y eliminar las que estén en el índice.
-¿Y qué pasa después? ¿Qué hace?
-Los pongo en cajas y se las llevan y las destruyen.
-¿Hay muchos libros en el índice?
-Casi todos.
Lucas mira las grandes cajas llenas de libros.
-Qué trabajo tan triste el suyo.
[...]
-¿Qué tipo de libros le gustaría leer?
-Libros que estén en el índice."
(Este texto pertenece al segundo libro, titulado La prueba, de la trilogía Klaus y Lucas, de Agota Kristof, trilogía que recomiendo encarecidamente.)